El trabajo infantil en Chiapas

El trabajo infantil en Chiapas

El trabajo infantil en Chiapas. Crónica escrita en 2014 al llegar a México. Para muchos, forma parte de su cultura. Ahora veo y analizo que NO.  Si se puede y se debe erradicar. Seria lo mejor para el Estado y el país.

Trabajo infantil

Chiapas se reconoce estadísticamente como una de las regiones Mexicanas con mayor índice de pobreza. Su densa población indígena habitan las selvas y bosques cercanos. Ellos acuden cada día a las grandes urbes y mercados libres a presentar su mercadería. Desde frutas y vegetales, carnes y pescados, hasta artesanías y flores.

En esas ventas

PARTICIPAN ACTIVAMENTE LOS NIÑOS en cantidades alarmantes: El 85 por ciento de los niños y niñas que trabajan en San Cristóbal de las Casas son indígenas. Esta actividad no es la única porque los infantes entre 8 y 14 años en esta bella ciudad Real son vendedores ambulantes. Boleros. Cargadores en los mercados. Basureros. Ayudantes en el transporte público. Trabajadores domésticos. O en casos extremos practican la mendicidad encubierta (Pedir limosna. Limpiar parabrisas. Malabaristas y otros). Decenas de variadas formas de empleo de muy mala remuneración. Como se puede suponer también se integran a esa mala forma de vida, los niños y niñas realizando actividades ilícitas: prostitución infantil. Venta de narcóticos, entre otras cosas y lo peor de todo: AUSENTES TOTAL DE ALGÚN SISTEMA DE ENSEÑANZA.

En algunos de los casos sus padres los entregan a dependencias comerciales (hoteles, tiendas, panaderías). Así, a la vez que aprenden el oficio y cobran algún dinero, aprendan también el idioma español funcional, sin verbos, ni sustantivos, ni oraciones estudiadas: Solo hablar español sin otro rigor docente.

Según estudios realizados

En San Cristóbal de las Casas, el recurso económico que aportan los niños y niñas indígenas son fundamentalmente para sus familias. Muchas veces los menores aportan más para el sustento de la casa que sus propios padres. En algunos casos son los mismos padres los que aplican el abuso y la explotación laboral infantil, (por suerte no es en la mayoría de los casos).

Los pequeños “canguritos” viajan kilómetros cargando grandes bultos de carbón o leña, de frutas o vegetales. En ocasiones con sus pequeños hermanitos en el reboso o chal colocados a sus espaldas y que alternan en su uso a la vez para protegerse del intenso frío de la región.

La situación de la explotación laboral infantil ha llegado a límites tales, que organismos internacionales como UNICEF y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) entre otros, han comenzado a indagar sobre las características y condiciones de este sector de población. Se comienzan a difundir las primeras cifras formales a nivel mundial. El director de la Oficina para México y Cuba de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Thomas Wissing, presentó a la Comisión Interinstitucional para la Erradicación del Trabajo Infantil el “Plan Estatal para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil en el Estado de Chiapas”.

Un proyecto a largo plazo y que tendría sus primeros aportes en el 2020.

Ojalá algún día estos pequeño puedan disfrutar de un mundo que los proteja en toda dimensión. Porque tanta bondad y ternura de niños frágiles e inocentes en un mundo que los agobia con el trabajo esclavo, no debe perderse en la noches frías de San Cristóbal de las Casas.

Como no debe perderse tampoco la sonrisa pícara y oculta de pequeño caballerito o de la graciosa damita. Jamás deben volver a acostarse sin la posibilidad de levantare a la mañana siguiente con sus lapices y libretas. Aprender correctamente sus lecciones de Español, sin olvidar ni por un minuto sus lenguas originarias y su cultura ancestral.

Opina

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.