Palabras para despedir a un hijo como lo fue, Ado Sanz Milá.

Palabras para despedir a un hijo como lo fue, Ado Sanz Milá.

Este poema, palabras para despedir a un hijo como lo fue Ado Sanz Milá. Arrancado de la vida en plenitud de su exitosa carrera en la radio.  Lo dedico a mi alumno. Junto a él  desde muy pequeñito. Siempre nos unió el respeto, la admiración y la amistad

Me desagarra la pena

Me desgarra la pena.
Se me aprieta el alma y un tropel de recuerdos me asaltan.
Como era de pequeñito “mi Adito”.
Como era de talentoso y locuaz, aún (como se dice) sin levantar una cuarta del suelo.
Nació dentro de la radio. La llevó en venas, como la misma sangre que explotó su grandioso corazón.
Lo pensé actor, porque la “Edad de Oro” lo perfilaba como tal.
Alguna vez animador o locutor, luego escritor y se me perdió en la lejanía.
Donde se pierden los mejores, derrochando virtudes y ascensos.
Yo fui su maestro, luego sin dudas, su alumno.
De palabra versátil fue aún de niño, y mejor “de grande”.
¿Para cuándo te hiciste grande?
No sé, o es que lo fuiste siempre, aun sin edad aparente.
La vida te regaló un mundo de dichas. Te premió con lo más grande que se premia al soñador.
La realidad de cada despertar de cada día con tareas presentes y trabajo constante.
Ser increíble, profesional, lo fuiste.
Ser sencillo e insuperable amigo, ni que decir.
¿Agradecido? Tu abrazo de cada vez que nos vimos me lo demostró siempre.
Tu tiempo fue de glorias.
Navegaste con ejemplos. De esos que no disfrutan los que quisieran parecerse a tu empeño.
Fuiste alegre, honesto. Entregado, pasional, amoroso, vigoroso. Único en creaciones. Eso no te lo pudo enseñar nadie. Con eso se nace. Es una combinación exclusiva de alguna gente que ni repetirse pudiera.
Hijito.
Los que te vimos nacer en la radio, nos estamos muriendo contigo.

Comentarios

  1. Qué belleza de oración fúnebre. Por un momento pensé que alguno de mis tantos maestros la decía en mi tumba y me sentí emocionado. Pero, no. Ciertamente, una existencia así no puede repetirse. Pero ojalá una tercera parte de todo ello pudiera pensar alguno de mis mentores. Sin duda, Ado ha sido afortunado

    • Gracias Joaquin, eres hombre de radio y eso me complace, Ado fue radialista desde que tenia apenas 9 años, se formó dentro de la emisora CMKC en santiago de Cuba y allí le dio toda su voluntad y talento hasta su temprano deseso, trabajaba con ahínco, a veces mucho mas de lo que humanamente podía cualquier otro y lo hacia con tan buen carácter y voluntad que era mas bien un disfrute, solo café , cigarros y mucha radio eran sus diarios de casi 20 horas (sin exagerar) todo lo hizo con el corazón y murió con sus corazón destrozado por el infarto. Gracias por su comentario. A sus órdenes

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