San Cristóbal de las Casas te deslumbra, pero……..

San Cristóbal de las Casas te deslumbra, pero……..

San Cristóbal de las Casas te deslumbra, pero…….. Crónica escrita en Agosto del 2014. Un llamado al orden estético de una ciudad de cultura milenaria y de belleza extraordina

Lo que deslumbra

La arquitectura de San Cristóbal de las Casas es deslumbrante. Como acunada en el pecho de una madre ciudad que la preserva en materiales originales y gusto estético. La ancianidad de la Ciudad Real parece de ayer mismo. A pesar de los factores naturales que le invaden: Terremotos. Tempestades. Humedad casi constante y a veces, en franca contraposición, un recio sol que le hace resequedad a la tierra. Ahí están sus techos, todos de tejas de barro, de las mismas que nosotros llamamos criollas o acanaladas.

En San Cristobal todo o casi todo es de estilo colonial. Especialmente en la parte del centro, donde destacan las calles empedradas. Aceras estrechas y altas para que las contantes acumulaciones agua lluvia en su viajar a las pocas acometidas de desagüe, no suban a las entradas de las casas.

Con esa premisa es obligatoria la visita a los templos de San Cristóbal de las Casas. Edificios que revelan las muestras invaluables de la arquitectura barroca. Y por supuesto un pedazo de México que también aporta en genialidades, con ideas, costumbres y tradiciones.

Materiales locales ancestrales. Barro moldeado y otros que han aportado las numerosas comunidades indígenas.  Indescifrable mezclas de religiones y creencias prehispánicas con el cristianismo. Todo eso deslumbra y da importancia histórica a esta ciudad. Asentada en un valle de nombre Hueyzacatlan, palabra quiere decir “junto al zacate grande”. (yerba alta y muy verde).

Sus orígenes

Jovel fue el nombre del poblado primitivo, impuesto por eso los tzeltales. Que es el grupo étnico más grande ubicado en «Los Altos», región montañosa de Chiapas. Ellos vieron allí un valle de esperanzas y fue ese valle quien dio nacimiento a la bella ciudad. Que con el nombre inicial de Villa Real de Chiapas, fue fundada por el español adelantado y gobernador Diego de Mazariegos, el 31 de marzo de 1528.

Los movimientos sísmicos en la ciudad han afectado. Como en muchas ciudades del mundo, sus originarias construcciones se deterioran. Por eso se van mezclando los estilos, Entonces el paso del tiempo va renovando la imagen. Pero en San Cristóbal de las Casas en muy poco se evidencian esos cambios, a no ser alguna modalidad estilística barroca. O fachadas dispuestas como gigantescos retablos de argamasa (cal, arena y agua). Relacionado tanto a modelos guatemaltecos, como oaxaqueños. De los cuales también se evidencian las influencias.
Así deslumbra esta Ciudad Real Mágica y suntuosa.

Pero si algo es indignante en San Cristóbal de las Casas

Es ver toda esa historia arquitectónica. Toda esa belleza auténtica y ancestral. Esa cultura viva y presente, dañada por las inescrupulosas manos de individuos de baja inteligencia. Depredadores sociales. Lacras de comportamiento inhumano, que no tienen misericordia. Los que  arremeten contra lo bello y lo valioso. Hordas de carroñeros y promotores del anti-arte y las malas costumbres.

Cuanto odio e impotencia genera ver toda esa historia: Muros y paredes manchadas con el ordinario mal hacer de mal llamados graffitis. Incoherentes y faltos de objetividad. Costra de colores que nada dicen al nativo y mucho menos al visitante. Trazos de mugre hechos con manos analfabetas. Faltos de educación (No solo escolar, también familiar). Porque no debía existir una sola familia Chiapaneca y mas cercana si es de San Cristobal. Que no condene o permita a sus hijos y descendientes darle tanto maltrato a la ciudad y su estética.

Deteriorar la imagen histórica y folclórica de la San Cristóbal de las Casas, es tan perverso como no ayudar a preservarla. Es un crimen que debía castigarse de la forma mas severa

Enloquecidos seudos Picassos. Descendiente del averno. Con burdas abstracciones que invitan al rechazo y la condena. Seres diabólicos que someten a la sociedad a una exposición de mal gusto y peor intención.

Se mira con rabia infinita

Es aborrecible y casi inconcebible que los dueños y herederos de una cultura tan hermosa y deslumbrante, se dediquen a destruirla. Y no solo por el placer que invita a apreciarla, sino por preservarla para las nuevas generaciones de chiapanecos. Esos merecen conocer y admirar una ciudad de luces reales. La magia de un pueblo hermoso y el orgullo de saber que son poseedores de una cultura única en América. Muy especial y auténtica para los ojos del mundo.

No sabría que sugerir sobre el control de estas depredaciones arquitectónicas. Pero pienso que si esto ya se hace un hábito entre los mas jóvenes. Si los materiales de pinturas spray para mal hacer estas infamias sobre históricas paredes, están a su alcance en el mercado. Entonces se debía argumentar y propiciar el espacio opcional: El muro. La pared adecuada en el sitio adecuado, como actividad recreativo-cultural. Para que estos mismos jóvenes descarguen su ímpetu imaginativo en una buena acción «cultural». y cuando su «obra» esté concluida poder decirles:

Estos graffitis los hacemos aquí, en esta pared habilitada, para que NO DESTRUYAS las originales de tu ciudad, las de la historia viva de tus ancestros.

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