“Amándonos”

“Amándonos”

“Amándonos” Texto declamado por Raudelis Martínez en la gala por el día del amor en la Sala Dolores de Santiago de Cuba, el 14 de febrero de 2018

Para los enamorados

Estamos con luz infinita, amándonos con la mirada.
Para que el amor nos estremezca
Y se convierta en gigante.
Amándonos, con la impronta que se necesita.
En tiempos de tempestades, la pasión es sol que asoma por entre montañas.
Calienta el alma de los mortales.
Esculpe el suelo con las flores que hacen nacer con los colores del mañana.
Solo amar.
Tomadas nuestras manos.
Apretando fuerte al amigo.
Idolatrando a la pareja.
Acunando al pequeño que nos regala la unión idílica de nuestros cuerpos.
Rizando el cabellos de plata de nuestros abuelos.
Abanicando al fuego
y dando de beber al sediento.
Solo así la esperanza vuela y el alma tiene paz y reposo.

 

Adoración a Santiago

Adoración a Santiago

“Adoración a Santiago”. Estampa declamada por la primera Actriz Ana Gloria Buduén en 2011 por el día de la cultura Cubana.

“Adoración a Santiago”

Santiago de Cuba, La mar te baña, mulata de cintura adoquinada.
Y te sudan las caderas de montañas guerreras.
Y un abanico de sueños son los vitrales de tus balcones.
La brisa te llega con sonidos de tambores cimarrones. Y el calor que nace de tus entrañas de vieja ciudad pone brillo de sudor blanco, negro- mulato en tu carne de primavera.
Ciudad de ensueños ciudad primera.

Se te estremecen tus suelos a golpe de campanas, que despiertan del sueño diario de tu apogeo. Sonido de una antaña catedral, Santiaguera como tu nombre de apóstol.
Santiago de Cuba, eres luz en el silencio y palabra que ilumina la savia del pregoneo.
Y ese olor de las flores, abiertas al firmamento, regaladas al caminante que insomne, rebusca en sus viejos sueños.
Y puñados de estrellas criollas se te iluminan el cielo.

Desde trocha suben sones.
Subiendo Martí va tu aliento.
En Enramadas tu gente.
Y en padre pico el anhelo.
De callejones y muros las piedras son el misterio que manos enamoradas de la vida y del denuedo, pusieron la sangre buena con una mezcla de acero.
Y es historia en mi Santiago desde el morro a Melgarejo.
Y se te trae del Tivolí las melodías de un canto negro que ha bajado de las lomas para insertarse en tu ancestro.
Somos hijos de una quimera donde se sueña en boleros.
Porque a esta tierra de orishas ya no le caben más besos.

NOTA: FOTO DE PORTADA. TROVADOR ANGEL ALMENARES