Palabras para despedir a un hijo como lo fue, Ado Sanz Milá.

Palabras para despedir a un hijo como lo fue, Ado Sanz Milá.

Me desgarra la pena.
Se me aprieta el alma y un tropel de recuerdos me asaltan.
Como era de pequeñito “mi Adito”
Como era de talentoso y locuaz aún (como se dice) sin levantar una cuarta del suelo
Nació dentro de la radio y la llevó en venas, como la misma sangre que explotó su grandioso corazón.
Lo pensé actor, porque la “Edad de Oro” lo perfilaba como tal.
Alguna vez animador o locutor, luego escritor y se me perdió en la lejanía
Donde se pierden los mejores, derrochando virtudes y ascensos.
Yo fui su maestro, luego sin dudas, su alumno
De palabra versátil fue aún de niño, y mejor “de grande”
¿Para cuándo te hiciste grande?
No sé, o es que lo fuiste siempre, aun sin edad aparente.
La vida te regaló un mundo de dichas y te premió con lo más grande que se premia al soñador:
La realidad de cada despertar de cada día con tareas presentes y trabajo constante.
Ser increíble, profesional, lo fuiste.
Ser sencillo e insuperable amigo, ni que decir.
¿Agradecido? Tu abrazo de cada vez que nos vimos me lo demostró siempre.
Tu tiempo fue de glorias, porque navegaste con ejemplos de los que hoy no disfrutan ni siquiera los que quisieran parecerse a tu empeño.
Ser, alegre, honesto, entregado, pasional, amoroso, vigoroso y único en creaciones, Eso no te lo pudo enseñar nadie, con eso se nace porque es una combinación exclusiva de alguna gente que ni repetirse pudiera.
Hijito.
Los que te vimos nacer en la radio, nos estamos muriendo contigo

Cementerio Santa Ifigenia

Cementerio Santa Ifigenia

Semblanza escrita para el programa “Nuestra Imagen” de Radio Siboney en Santiago de Cuba, locutora Taiyana Garbey, transmitido el 2 de Febrero del 2010.

El territorio Cubano siguió la tradición cristiana devenida de España y sepultó sus cadáveres en las Iglesias  hasta comienzos del siglo XIX cuando a través de un edicto real se ordena, sobre todo por motivos de salubridad y hacinamiento de cadáveres, la construcción de los cementerios de las localidades en zonas alejadas de las poblaciones.

Así en 1827 en la ciudad de Santiago de Cuba se escogen los terrenos aledaños a la desparecida Iglesia de santa Ana, en los alrededores del Hospital materno Sur (Clínica de los Ángeles) lugar donde actualmente está situado el edificio Arzobispal para la constitución del primer campo santo de la séptima Villa fundada en la isla.

La Ciudad crece y la inevitable urbanización de sus calles y casas cercan el cementerio y 40 años después queda totalmente inutilizado y desprovisto de terreno útil para los enterramientos, [Leer más…]

Brindo por la memoria de los fieles difuntos

Brindo por la memoria de los fieles difuntos

Crónica escrita el 1 de noviembre del 2015,  motivada por mi participación en la velada familiar ofrecida a Isauro Trejo Cameras, abuelo de mi nuera Beatriz  en el cementerio de San Cristóbal de las Casas. 

De las tradiciones más impresionantes que se te muestran en México, una de ellas  es la que le ofrece culto a la muerte, conocer de esta festividad, porque así esta denominada, es algo indescriptible y de antiquísima práctica, ya que, según las crónicas existentes y las costumbres difundidas, esta celebración  se realiza desde la época precolombina y es de origen mesoamericano.

El Día de muertos es una fiesta y como tal se acompaña de música y jolgorio, tragos y bullicio, sin embargo con los matices de respeto que honra a los difuntos que forman parte o no del tronco descendiente o ascendiente.

Es tan significativa la celebración del día de muertos y tan propia de las costumbres mexicanas y  en otros casos centroamericanos, que la UNESCO la ha declarado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Si asombrosa es la conducta que desde épocas prehispánicas tributan especial significado a la muerte entre los pueblos mexicanos, no menos [Leer más…]