El piano de México

El piano de México

La noche de miércoles 15 en el XII Festival Cervantino Barroco Internacional fue copa que desbordó las expectativas del más ambicioso espectador, quizás muchos como yo, pensaron que luego del concertazo del carismático Carlos Macías la noche no entregaría mas razones para esperar, sobre todo bajo una lluvia pertinaz y demasiado fría para un caribeño cubano y santiaguero.

En mi mente y en la de mi hija Betty, con la cual me pertreché en un lateral de las barandas limítrofes al improvisado lunetario, se mantenía la idea de escuchar un primer tema y luego marcharnos.

ERROR DE PENSAMIENTO. ARTURO AQUINO A ESCENA.

Y entró una hemorragia de talento, una vertiginosa figura de joven artista inquieto y versátil, muy versátil, muy versátil y quedamos atrapados en sus redes.

Aquino es el pianista que ya no necesita atender lo que [Leer más…]

Un arco iris de vivos colores

Un arco iris de vivos colores

Crónica publicada el 5 de agosto con motivo del cierre del XXXVIII Congreso de Cronistas de Ciudades Mexicanas

Para quienes estamos acostumbrados a participar en la concepción de eventos de gran escala, diríamos macro eventos, no nos es difícil valorar que este XXXVIII encuentro de Cronistas de Ciudades Mexicanas fue de muy difícil organización, para culminar con el éxito que todos reconocemos.

Sus organizadores tuvieron en cuenta factores suigeneris para el evento, sobre todo la composición de sus más de 500 participantes, la mayoría maestros e intelectuales con un gran cúmulo de sabiduría pero a la vez de edad, personas muy mayores con los “achaques” propios de sus años (lo digo con mucho respeto) pero que pusieron en jaque la imaginación de los del equipo de realización del Congreso liderados por su presidente Nacional Marco Antonio Orozco Zuarth.

La exigencias de una transportación adecuada hasta en los mínimos tramos para ayudar a los más urgidos, las sedes [Leer más…]

Carlos Macías: Dueño absoluto de los aplausos

Carlos Macías: Dueño absoluto de los aplausos

Crónica escrita en 2014 en ocasión del concierto del trovador Chiapaneca Carlos Macías, en el zócalo de San Cristóbal de las Casas, durante el Festival Cervantino Barroco.

La noche del miércoles 15 de Octubre en la XII edición del Festival Chiapas Cervantino Internacional fue sencillamente extraordinaria.

Al filo de las 8 y 30 de la noche y en una plaza colmada de público, sobre todo joven, es anunciada la actuación Carlos Macías, para mí hasta ese momento intrascendente.

La expectativa de lo nuevo era solo lo que me invitaba a colocarme en un lateral bastante cerca del escenario
(De nuevo, como ya he visto en otras oportunidades)con un pésimo montaje de luces claramente atribuible a una discoteca y en el mejor de los casos a un espectáculo de rock, con contraluces que dejan en silueta a la figura desde algunos ángulos de la sala y apenas posibilita ver al resto de los músicos de una banda que, no solo al decir de Carlos son maestros, sino que lo de mostraron en el magistral concierto de casi 2 horas de duración.

Carlos Macías es el compositor maduro y profundo, de letras hermosas y muy necesarias en estos tiempos de [Leer más…]

Olor a juncia

Olor a juncia

Escrita el día 11 de noviembre de 2013,día de la partida para el regreso a Cuba de nuestro primer viaje a San Cristóbal de las Casa. Chiapas.  

Me aprietas a tu suelo como ámbar de las rocas,
y de verde voy, selva y monte, olor a juncia.
Y renazco jaguar, si muero
Y si aún vivo, seguiré al sol como regio gavilán golondrino, popoyote en tus aguas
Tlacuache de pura estampa

Te sabes Jovel
y montaña que adormece las nubes en sus faldas
Me atrapas Hun Ab Ku (un solo dios)
Te presiento en las grutas frías de tus entrañas,
al final a tu lado, contigo

Y en el plácido cantar de los gallos de la mañana, soy cresta y plumaje
eres de las mejores flores, de la mayor estampa,
como en telares armando el sueño con tu gloria

San Cristóbal ebrio de pox y adornos de jade
Te he presiento en casi todos los tiempos, te desnudo por dentro
y solo no he podido ver lo que no me ha permitido el desastroso pasar de los años
o lo que ocultaron mis lágrimas.