Un  paraíso entre palmas

Un paraíso entre palmas

Un paraíso entre palmas. Crónica de dedicada al “Club las palmas”. hermosa instalación gastronómico-cultural enclavada a orillas del mar en el pueblito de Bellota en Villa Hermosa.  30 de Agosto 2016

Llegar a Paraíso

De la mano de dos excepcionales personas, Abiud Pérez y Felipa Nery, llegamos al “Paraíso”. Pero no es cielo lo que tienes tan a la vista. Sino agua inundada de peces, con olas balanceadas por la ternura. No son cantos de ángeles lo que escuchas. Sino el sonido de la brisa y de las gaviotas. No es paz etérea ni subliminal. Es franca tranquilidad familiar y risas y cantos.

Todo eso aquí es, “Paraíso” de Villa Hermosa. Un pequeño pueblito, que de tan pequeño ya no le cabe más hermosura. Pescadores con sus artes y mañas y la piel cobriza de sol. Barcazas, cocos y tanta amabilidad que te enternece con el solo pisar esta bendita tierra Tabasqueña que te seduce.

Avanzas por sus calles y vas penetrando en un misterioso mundo de gustos y sabores. Confort y tranquilidad. De una tranquilidad de la que no escapas sino con el corazón rebosante de amor. Y de pronto, todo se confabula y te lleva sin imaginarlo, al restaurante club “Las Palmas”

Sobre las tranquilas aguas de la Laguna de Mecoacán, en el poblado “El Bellote”, se encuentra el restaurante Club “Las Palmas”. Imponente y sencillo. Viril al paso del tiempo. Y tan joven como si apenas naciera de entre estas mismas aguas que lo adornan y enriquecen. Allí está la magia y la respuesta del por qué no te escapas de este paraíso de ensueños.

Un restauran sobre las aguas

En restaurante club “Las Palmas”, todo se armoniza. Como si la propia naturaleza te llevara de la mano. Conviven con el visitante peces multicolores. Junto a graciosas iguanas que comen de tu mano. Y parecen tan cercanas como cualquiera de las decenas de familia que inundan el salón. Trayendo consigo a los abuelitos y las abuelitas, las esposas y a sus pequeñines.

Y es que un paraíso así sirve para toda la familia. Porque llega a ser una simbiosis de afecto y buen gusto. Trato exquisito y no menos distinguida la variedad de platos marinos. Que se muestran y agradan al más exigente paladar. Preservando las traiciones lugareñas. Como tributo a lo más autóctono de esta región de Tabasco.

Y les aseguro que no fueron ni dioses ni vírgenes quienes nos hicieron descubrir el terrenal paraíso: Abiud Pérez y Felipa Nery no lo son. Pero sin son de esos amigos superiores a las leyendas. Son de los que se adentran como verdaderos anfitriones y hacen que el paraíso donde se erige, restaurante club “Las Palmas”. Parezca en ocasiones el mismísimo cielo.

A ellos, a sus camareros y cantineros. Al artista Salvador Manrique, en fin a todos. Les agradecemos por toda la vida tantas atenciones. Muestra del interés y la devoción que te regalan. Para que quienes visiten el restaurante Club Palmas, retornen una y otra vez.

Y es que a este paraíso, que tiene su sitio distinguido en el restaurante Club Palmas. Se regresa las veces que lo decidas y no vas a tener otra opción. A tanta belleza y familiaridad nadie se resiste.

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