1868, La guaracha en Cuba

1868, La guaracha en Cuba

Recopilación de datos de ediciones literarias y publicaciones del año 1882 sobre la música en Cuba.

Antecedentes Históricos

Año 1868: Constituye un significativo momento en la historia de la guerra Cubana contra los colonizadores Españoles de la Isla.

Es el 10 de Octubre de 1868 la fecha en que el patriota Carlos Manuel de Céspedes otorga la libertad a sus esclavos en el Ingenio Azucarero “La Demajagua”. Esta industria de su propiedad. Ubicada en la Villa Oriental de Bayamo, fue testigo de un desinteresado gesto a favor del alzamiento por la libertad.

Sin embargo este suceso tiene sus antecedentes en las distintas etapas de lucha que ya se habían sucedido. A través de  silenciosas conspiraciones y de otras muestras de inconformidad contra la metrópoli Española los Cubanos se iban sublevando. A la vez tenían también en los actores y personajes del Teatro Bufo una fuerte expresión de rebeldía.

La nacionalidad Cubana reflejada en el Teatro

Con los personajes del negrito. La mulata. El chino. El gallego y otros criollos representantes de la nueva ciudadanía. Los actores tienen a su cargo una particular forma de representar en la escena “Al estilo Bufo”, es decir como pura comedia farsezca.

La bufonada, es una forma teatral que desfigura la realidad. Posibilitaba que sus personajes digan en escena parlamentos, que en aquella época fueron mas que denuncias abiertas. De marcada crítica al gobierno Español de la Isla. Todo con la encubierta de ser una “comicada” sin mayores pretensiones. Pero que en realidad la burla y su mensaje, funcionaban con extrema certeza.

Estos personajes iniciaron sus pequeñas intervenciones en los entreactos de los circos callejeros. Esos que andaban de pueblos en pueblos con unos pocos animales. Pobres representantes de la fauna que mas decir: amaestrados, Estaban sin fuerzas por la hambruna que pasaban. Pero hay llegaban con sus destartaladas carpas llenas de huecos por donde, filtraban chorreras en cada aguacero.

En es mismo año de 1868 y hasta los últimos día del novecientos. Da inicio la desde entonces muy gustada temporada de los “Bufos Habaneros”. Con esta apertura se inicia, no solo la mas alta significación del Teatro de Sala. Sino también de la música, mas exactamente de la guaracha.

La guaracha del siglo pasado nada tiene que ver con la guaracha del presente. En aquel entonces, como se ha de suponer, era un género eminentemente teatral.

Como se representaba

La pieza Teatral: Regularmente con muchas partes de textos improvisados. Daba paso en algunos de sus momentos, indicado por el autor, a la entrada de los Guaracheros. Ellos vestidos con camisas de colores, pantalón blanco y botín. Las mujeres con batas y pañuelos en los hombros y en la cabeza. Los solistas Tenores o Sopranos cantaban una especie de diálogo que era apoyado por el Coro en el estribillo. (Repetición de la misma frase en la canción). Los textos de estas guarachas, como mismo lo hacia la pieza Teatral, narraba algún acontecimiento. Siempre relacionado con el tema de la obra representada. Por supuesto algunas de estas guarachas se fueron haciendo populares. Y los autores las incluían una y otra vez en cualquier momento de la obra para asegurarse el éxito y el aplauso.

Llegó el momento que los carteles de la Compañías bufas anunciaba al público el estreno de una nueva guaracha a bombo y platillo. Por eso sin temor a equivocaciones podemos asegurar, que las guarachas llegaron a ser tan importantes como la misma pieza Teatral. La popularidad e influencia de la guaracha alarmó a los “ hombres cultos” de la época. Esos figurones  anunciaban que la guaracha era un peligro para la música Cubana: Por su violencia rítmica y lo populachero de sus textos. Acusando a la guaracha de africanizada, mientras abogaban por blanquearla al estilo de los influyentes ritmos Europeos de los salones aristocráticos.

La guaracha y la lucha por la independencia

Lo cierto es que las guarachas en sus orígenes, reflejaron el pequeño mundo de Cuba.  Entorno de enormes discriminaciones. Erotismos. Y sobre todo su cotidianidad. El fenómeno que ya se abria paso: El pensamiento de emancipación de sus habitantes.
Entre las guarachas que más reacciones provocaron en la alcurnia de la época estuvieron las tituladas: “Los Carniceros” de autor anónimo, cuestionada por lo malo de sus versos. “El sombrero de Cornelio” firmada por el autor E. Caballero y que hace la mofa al marido engañado por un acto de adulterio. “La Mulata “ del autor A.O. Hallorans, guaracha cargada de erotismo. “ Los altarcitos de Cruz” donde solo el autor firmó como J.O y que es puesta en lista negra por el irrespetuoso tratamiento a la religión. “Juan Quiñones” guaracha también de autor anónimo que hace rodar por tierra algunas añejadas, pero arraigadas costumbres de la época, o “ La Cucaracha” del autor C. R y del cual desconocemos el porque de firmar con iniciales, en fin, es una divertida anécdota que dejamos a su consideración, pues esta última guaracha da cierre a este articulo que esperamos le haya resultado instructivo e interesante.

“LA CUCARACHA”

Toda la ropa soltó
Una vez una muchacha
Porque vio una cucaracha
Que en su saya se posó

ESTRIBILLO

¡ Ja, ja, ja, ja !
Mata la cucaracha
Que se te va.

Casi se quedó desnuda
¡Que horror! En la reunión;
yo que fui a prestarle ayuda
me pagó con un trompón.

La casa escandalizaba
la hipócrita de muchacha,
Por que con fuerza gritaba
“¡Quítenme la cucaracha!”

Pero al fin logró una tía
El poderla sujetar,
Y ella tranquila decía:
“¡Que susto me hizo pasar!”

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