Carlos Macías: Dueño de los aplausos

Carlos Macías: Dueño de los aplausos

«Carlos Macías: Dueño de los aplausos». Crónica escrita en 2014 en ocasión del concierto del trovador Chiapaneca Carlos Macías. Zócalo de San Cristóbal de las Casas. Festival Cervantino Barroco.

La noche del miércoles 15 de Octubre

En la XII edición del Festival Chiapas Cervantino Internacional fue sencillamente extraordinaria.

Al filo de las 8 y 30 de la noche y en una plaza colmada de público, sobre todo joven, es anunciada la actuación Carlos Macías, para mí hasta ese momento intrascendente.

La expectativa de lo nuevo era solo lo que me invitaba a colocarme en un lateral bastante cerca del escenario.
(De nuevo, como ya he visto en otras oportunidades) con un pésimo montaje de luces claramente atribuible a una discoteca y en el mejor de los casos a un espectáculo de rock. Contraluces que dejan en silueta a la figura desde algunos ángulos de la sala y apenas posibilita ver al resto de los músicos de una banda que, no solo al decir de Carlos son maestros. Sino que lo de mostraron en el magistral concierto de casi 2 horas de duración.

Carlos Macías

Es el compositor maduro y profundo. De letras hermosas y muy necesarias en estos tiempos de desamor y nostalgia.

Sus melodías son especialmente delicadas y tiernas. Texto que abrazan el alma. No es el cantante descomunal de impresionantes agudos o viriles graves. Pero tiene las suficientes dotes como para manejar su voz de agradable timbre. Con certeros matices dentro de su tesitura y sortear los escollos de las variables y surtidas en melodías y armonías agradables de sus propias canciones. Distintas y cada vez más apasionantes.

Este canta-autor Chiapaneco es un intérprete por excelencia. Comunicador espontáneo, Hábil su decir sobre el escenario. Pero sobre todo lleno de simpatía y comicidad al compartir un lenguaje cercano a su gente que lo aplaudió hasta el delirio y entre ellos yo.

En mi carrera como director artístico, por suerte desde el Teatro Heredia, para grandes luminarias de la música cubana. La noche se me pareció tanto a una de esas donde Waldo Mendoza o cualquiera de los grandes como el Coco Freeman. Mundito González. Beatriz Márquez. Haila Maria Mompié u otros, estremecen al público que abarrota las miles de capacidades del coloso Santiaguero.

Aprecio que este suceso musical en el Festival Cervantino Barroco. No merece comparación, sin embargo fue inevitable hacer la retrospectiva en mi mente. Sobre todo cuando Carlos Macías de un modo muy expresivo gritó al inicio de su presentación: !Viva Cuba!. Ante la presencia de Olga María, cantante cubana hija de la extraordinaria Olga Guillot.

Y luego cuando » a su modo y manera» puso a los espectadores de pie con el tema «Todo fue por ella» de nuestro guajiro natural Polo Montañés. (Ojo) tema que todo el mundo coreó.

Otro detalle

Que no debo omitir es la oportunidad que Carlos entrega a los músicos de su banda, para que protagonicen en distintos momentos del espectáculo, no solo como tiempo de respiro para su bien estructurado concierto, sino para que también pudiéramos apreciar la maestría del pianista o de una violinista de estreno o mejor el guitarrista de lujo, pero sobre todo el «muchacho» del set de vientos», sencillamente magistral.

Trataré de llevar su música a Cuba y ponerla en mis programas o en los de mis colegas de otras emisoras de la radio cubana,de seguro que nuestros oyentes agradecerán conocer de sus últimas canciones.

Pero sobre todo me lo llevo en el corazón y en la bendita oportunidad que sería la de estrechar su mano y decirle,
suba al escenario más comprometido de la escena musical en cuba «El Teatro Heredia» termómetro para las estrellas de todo el mundo que van allí a probar con el público de Santiago de Cuba, el valor y la aceptación de sus creaciones.

Estoy seguro que allí también Carlos Macías, sería rey del escenario y dueño absoluto de los aplausos.

Speak Your Mind

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.