«El ron Bacardí»

«El ron Bacardí»

El Ron Bacardí, Crónica escrita por Santiago Carnago López en Junio del 2020 como parte de una historia que aun se evidencia en nuestra ciudad

El Ron Bacardí forma parte del patrimonio Santiaguero y Cubano un ron que le ha dado la vuelta al mundo por su prestigio en la calidad de su sabor y la suavidad conque se degusta.

Y aunque los herederos de la patente salieron de Cuba al principio de la revolución. Jamás han dejado, ni dejan de acreditar en sus etiquetas:

“Hecho en Santiago de Cuba”

Es que tamaña mentira, (Ay de quien se la crea) les asegura tratar convencer a los clientes en el mundo, que ellos mantienen en la fabricación de la apreciada bebida. Los mismos protocolos de elaboración y los mismos valores de conservación. Añejamiento y recursos que se quedaron en Cuba y seria casi imposible replicarlo en algunas de su fabricas en Puerto Rico o México.

Si se pudieron llevar al extranjero algunos maestros roneros, otros de los mejores, se quedaron en Cuba. Sin embargo como podrían replicar estos toneles que aun se conservan en la gran nave al lado del ferrocarril con la locomotora que los mueve involuntaria pero necesariamente.

Hechos con la madera que el abuelo Don Facundo Bacardí trajo de Luisiana hace tantos años y que se han curado junto a la madre añejada por mas de 150 años aun en estas naves. Base de uno de los mejores rones del universo, pero que ya no es Bacardí

Historia el Ron Bacardí

Libro regalo de amigos de Puerto Rico que Pude leer alguna vez. En ese texto se fundamentan esas exquisiteces y otras como lo fueron la calidad de agua y el azúcar cubana de excelente factura utilizada en el proceso.

El negocio del ron en sus inicios fue idea y obra de Facundo Bacardí Massó y su esposa, Amalia Moreau. Allá por el año 1862 compran una pequeña destilería en Santiago de Cuba. Después de años produciendo diferentes recetas experimentales, Facundo logra desarrollar un ron ligero y de un sabor que contrastaba con el aguardiente de caña, muy popular entre los bebedores de la época.

Se cuenta que en el techo de la nave donde fundaron la fábrica habitaba una colonia de murciélagos, entonces Doña Amalia sugirió a su marido que el murciélago se convirtiera en el símbolo de ron Bacardí. Una decisión perspicaz en el de negocio.

Como sucede en alguna ocasiones las personas llaman a las cosas por el nombre o símbolo mas reconocible. Es por eso que muchos de los clientes empezaron a pedir «el ron del murciélago” que estaba grabado en los barriles del producto. Cuando se comenzó a embotellar el ron, cada etiqueta contó con el murciélago Bacardí, y con la firma del propio Don Facundo que aprueba la calidad de los contenidos.

El logotipo del murciélago ha sufrido muchos cambios desde que nació en Santiago de Cuba en 1862.

A la salida de Cuba en 1959, se realizaron nuevos cambios en el logo. Las características realistas del murciélago se han estilizado, y se añadieron detalles dorados.

Entre 2002 y 2005, se le realizaron retoques de menor importancia: se giró la cabeza del murciélago hacia la derecha como un símbolo de mirar siempre al futuro.

Habla entonces de lo subliminal de la propaganda, “mirar a la derecha es futuro”. Por supuesto que no de los pueblos oprimidos, ni de los negros abusados en tierras norteamericanas, ni de migrantes y pobres. A esos debían virar la cabeza del murciélago hacia el otro lado.

De todos modos ni con todos los murciélagos de la tierra, se vuelve a fabricar un Bacardí realmente Cubano y mucho menos santiaguero. Sino cuando lo tengas a mano ponle al lado una botella del muy Santiaguero «añejo paticruzao» o el ya singular Ron Santiago, y comprobarás que la calidad de su sabor, no es cuestión de murciélagos.

Un hecho genuino y Santiaguero que convive y enaltece el 505 aniversario de la fundación de la VII Villa Cubana.

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