«El son cubano»

«El son cubano»

«El son cubano». Texto que ilustra en síntesis las características formales del «Son» como género musical. Escrito en Agosto del 2008

EL SON

Con el mas caribeño de los sellos de autenticidad se abre paso el SON: Fórmula musical  tan Cubana como la misma isla que lo acoge. Con el mismo carácter genuino de la  ciudad que lo engendra: Santiago de Cuba y lo acuna con el ardiente calor y el amor familiar de sus casas y de sus calles.

El Son nace en el monte y es por eso que sus primeros cultivadores le dieron por llamarlo: SON MONTUNO y ellos mismos se nombraron SONEROS.

Con una sencilla anécdota literaria se forma el cuerpo de sus narraciones. Con bases rítmicas muy alegres. Sin embargo lo mas importante es la parte del coro o estribillo. Que siempre será sugerentemente pícaro. Alternado por cantos improvisados con ingeniosa rapidez y en el mismo instante en que se produce el canto.

Un buen sonero tiene que ser entonces por naturaleza un buen improvisador.

El son es sobre todo una música para bailar. Su propia estructura le permite extender la pieza a placer y atribuirle distintos coros. Siempre en relación con tema principal del texto y las llamadas descargas de los  virtuosos instrumentistas que lo ejecutan.

BAILAR EL SON

El Son es un baile de  parejas. Tiene la libertad que los bailadores lo pueden disfrutar enlazados con sus manos o sueltos para abrir a la imaginación los más disimiles pasos que se le atribuyen.

El primer Son que se conoce es la Mateodora y su cuerpo literario está en el mismo coro que dice : ¿Dónde esta la Mateodora?. Rajando la leña está

Los instrumentos  que conforman el formato en la ejecución de un SON MONTUNO tienen su origen en La zona más oriental de la Isla. (Guantánamo y Santiago de Cuba)

Primeros instrumentos del son

La Botijuela : Jarrón de barro que usaba el cortador de la caña de azúcar para calmar la sed. El recipiente acondicionado adecuadamente, logra al soplarlo con distintas posiciones de la boca y la mano. Un sonido hueco y grave a modo del instrumento bajo

La Marímbula : especie de cajón Flamenco pero ahuecado en su mismo centro donde se colocan  láminas de acero que al percutirlas emiten el sonido parecido a un bajo.

El tres: Guitarra que tiene un encordamiento en tres parejas de cuerdas regularmente afinadas en Fa#, La, Re. Se ejecuta  pulsándolas con una púa de concha de carey con punteados muy rítmicos y cadenciosos.

El Bongó: Pequeñas congas en parejas de hembra y macho percutidas con las manos del músico.

El cencerro : Que también cuelga en el mulo cabecilla de las arrias campesinas en las montañas cubanas. Conforman el set de percusión en este tipo de agrupación.

El güiro: Fruta alargada a la que se le hacen surcos. Estos son rayados por un delgado madero obteniendo un ritmo asentado y de mucha colaboración. Es la guía para el aire con el cual se toca el número o pieza musical.

Las maracas: Que son güiras hembras redondas. Llenas de semillas en su interior,

Las claves:  Que en modo muy particular marcan. casi dirigen la medida de un ritmo golpeando una contra la otra. Sujetas adecuadamente en ambas manos del instrumentista.

Este es el Son folclórico. El de naturaleza viva. Su estructura ha sido cambiante por momentos y hoy se ejecuta en los mas variados formatos. Incluyendo hasta los de las cameratas de mayor clasicismo.

Los mas tradicionales

Sin embargo no han dejado de ser sus mejores cultivadores aquellos viejos soneros campesinos. Hijos y nietos descendientes de ellos, de donde emergieron figuras como las de Miguel Matamoros. Pedro el Cojo. Ñico Saquito, Francisco Repilado (Compay segundo). Lorenzo Hierrezuelo y otros en su casi totalidad hijos de esta sonera tierra de Santiago de Cuba.

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