«La mano franca»

«La mano franca»

La mano Franca: Crónica de Santiago Carnago destacando el valor que José Martí dio a la amistad con Fermín Valdés Dominguez

El destino juega a la suerte y apuesta sin selección previa. Sin destino ni dirección. Así la fortuna toca en la vida del hijo de la beneficencia Fermín Valdés Domínguez. Institución a la que fue entregado junto con su hermano a los pocos días de nacer, en julio de 1853. Era Fermín compañero y extendía su mano franca a José Martí.

Luego de ser adoptados por la hermana del entonces capellán militar en el Castillo del Príncipe José Mariano Domínguez Salvajáuregui. Hombre de una modesta fortuna. Ambos hermanos en la condición de hijos adoptivos fueron sus herederos.

En la casa del noble sacerdote

Existía una biblioteca llena de textos de los promotores de las ideas de la Revolución Francesa de 1789. Libros que fueron leídos por Fermín y su amigo condiscípulo José Martí. Cuando coincidieron como alumnos en el Colegio San Anacleto y en el de San Pablo.

Es ese amigo: Fermín Valdés Domínguez. Quien desde su adolescencia ganó un lugar en la historia de Cuba. Por la actitud de fidelidad que tuvo para proteger a su amigo ante un tribunal militar Español. En el caso juzgado en 1869. Por elaborar una carta calificando de traidor a un compañero incorporado en las filas del cuerpo de voluntarios. De aquella causa Martí, por sus reconocidas ideas independentistas. Fue declarado culpable y condenado a seis años de encierro y Fermín a seis meses.

Después de cumplir su condena.

Valdés Domínguez continúa sus estudios en la notoria Universidad Habanera. Su nombre vuelve a figurar entre los estudiantes de primer año de medicina acusados de profanar la tumba de Gonzalo de Castañón: Periodista integrista. Una vez mas Fermín Valdés Domínguez corrió el riesgo de ser ejecutado por las autoridades Españolas.

Condenado a seis años de prisión: Fermín Valdés se acoge al indulto real que cambia su condena por la de la deportación a España en 1872. Aun así la angustia por sus compañeros fusilados no socavó sus ideales. Refrendando su decisión para demostrar la inocencia de los desdichados estudiantes.

Radicado en Madrid

Fermín se reúne con Martí. Juntos viven una etapa agradable de rejuvenecimiento de la amistad. A la vez que juntos continúan sus estudios. Aún así ambos se juran no abandonar sus compromisos con la Patria. Testimonio de tal fidelidad es la proclama redactada por Martí y firmada por Fermín, en el primer aniversario del fusilamiento de los estudiantes de medicina el 27 de noviembre.

Fermín Valdés culmina su carrera en 1876. Regresa a Cuba para establecerse como médico. En poco tiempo se distinguió como facultativo e investigador científico. Por sus estudios sobre la prevención de enfermedades infecciosas. Fue aceptado en instituciones científicas, fraternales y sociales de la época. Como la Sociedad de Amigos del País y el Nuevo Liceo.

Durante la llamada Tregua Fecunda.

Militó en el Partido Autonomista. Con esa autoridad logra obtener del hijo de Gonzalo de Castañón, de visita en La Habana en 1887. El testimonio por escrito de que la tumba de su padre no había sido profanada. Con esto se reivindicaba para el pueblo y la historia la inocencia de los estudiantes fusilados el 27 de noviembre de 1871.

Para esa ocasión Martí le escribió

Si por desdicha hubiésemos estado en guerra, podría decirse, Fermín, que tú solo has vencido a muchos batallones”.

JOSÉ MARTÍ

Decepcionado por los politiqueros de los partidos autonomistas y se separó del movimiento. En esos momentos en que ya tenía un prestigio en la sociedad habanera. Fermín se dispuso a continuar el camino de la independencia de su Patria. Para ello fue a visitar a su amigo José Martí en Cayo Hueso, Florida

Se incorporó Fermín Valdés Domínguez a la manigua mambisa poco después de la caída en combate del Héroe Nacional. Por sus distintivos combates obtiene el grado de coronel. Ocupando las jefaturas de la Sanidad Militar del Ejército Libertador. El patriota tuvo el honor de representar al Camagüey en la Asamblea Constituyente de Jimaguayú.

Terminada la Guerra de Independencia, Valdés Domínguez volvió a su faena de médico. Se opuso al anexionismo.

El 13 de junio de 1910 a los 56 años de edad. Fiel a los principios de independencia de Cuba por lo que luchó. Muere con la certeza de haber sido el amigo del alma de José Martí.

Speak Your Mind

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.