Razones para la violencia

Razones para la violencia

Reflexión personal de Santiago Carnago. Motivos que hoy condicionan en los pueblos las actitudes y comportamientos violentos de sus ciudadanos (7/7/2022)

«No hay peor ciego que aquel que no quiera ver».

Así versa un viejo proverbio: Texto bíblico, que deja en evidencia la torpe ingenuidad de las personas, que vuelven la cara a los fenómenos que tiene ante sí. Incapaces de defectarlos, descubrirlos y muchos menos denunciarlos.

Ese es el fenómeno de la violencia.

Sobre todo la actitud agresiva que está presente en la joven generación que nos precede. Sin dudas cada sociedad tiene sus modos de mostrar la violencia. También las condiciones mas o menos favorables a su desarrollo. En todos los casos están a tono con las culturas, los límites económicos y las fórmulas políticas. Donde el abandono social y la degradación del individuo van llegando a montos insospechados.

Los niveles de analfabetismo.

La imposibilidad de alcanzar una instrucción profesional es una realidad que a la postre provoca desniveles en el empleo de la fuerza laboral. Los jóvenes que logran alguna carrera profesional luego de invertir en matrículas universitarias una gran cantidad de recursos monetarios de la economía familiar. Van a la rueda de la fortuna para tratar encontrar empleos dignos, que en ocasiones les están vetados por razones discriminatorias u otras.

El alcance a la droga

Como consumidores, repartidores o ambas cosas. Se hace tan dúctil para todos. Niños y jóvenes viven con el asedio de personas que manejan el «negocio» de manera inescrupulosa. Situación que alarma a una sociedad. La misma que luego los mira como marginales sin salvación. Juventud que va en picada hacia la prostitución, el robo, los asaltos y todo tipo de formas delictivas.

Los medios de difusión

Sobre todo la televisión. Está plagada de programas burdos y soeces. Series y películas donde los «malos» son héroes y la sangre corre a manantiales. Escenas horripilantes de abusos y extorciones. Espectáculos nocivos que muestran la peor cara de una sociedad en decadencia, llena de rencor, abuso, traiciones y muerte.

La adquisición de armas.

Artefactos de todo tipo, incluyendo las de alto calibre pasan de mano en mano y la anarquía en su descontrol cubre los espacios jugando su rol la corrupción. Todo se cambia por dinero. ¿Como entonces controlar la violencia?. Mal social que tiene en ocasiones un antecedente familiar. Diríamos que en la familia delincuencial forma parte del legado de los mayores a sus nuevas generaciones.

La pobreza de las familias.

Los estándares inflacionarios para los elevados precios del mercado alimentario. El ineficiente alcance a la salud con desatención clínica y altos precios en los medicamentos. Niños trabajando como adultos para la manutención de sus familias en franca deserción de sus obligaciones escolares. La venta de niñas a mejores postores para caer en redes de prostitución y esclavitud forzada.

La migración por inseguridad

En busca de una mejor vida, sobre todo el sueño americano, que en la mayoría de las ocasiones no logran y van a parar a manos de terratenientes que pagan una miseria por un trabajo que jamás le dará libertad ni independencia económica. Regularmente se convierte en pesadilla humana.

El ejemplo mercenario de otros países controlados y vejados por la abusiva fórmula de bloqueo económico que comprime hasta la médula el poder adquisitivo de las familias. Odio visceral solo por escoger su propia manera de gobernarse.

En fin que la violencia esta generada por muchas razones.

Incluida la dicotomía religiosa y la intolerancia. Los niveles de discriminación por sexo, pobreza, razas y credos. Todo va a parar a la cloaca de los violentos.

Entonces nada hay que preguntarse. Aliviar estos males es lo único que ayuda a controlar los miles de hechos delictivos que se producen en cada territorito. Dar oportunidad a los jóvenes a su desarrollo intelectual y cultural. Espacios para su educación y luego para su vida laboral.

Que los gobiernos comiencen a mirar hacia la igualdad de oportunidades para todos los pueblos. Que haya paz y terminen las ambiciones de los poderosos por controlar a la humanidad con la hipócrita desvergüenza democrática.

Que se puedan controlar las emisiones de materiales ofensivos, misóginos, descalificantes y mentirosos en los medios de comunicación.

Que los derechos humanos no sean atribuciones selectivas.

Que se manifieste en un verdadero equilibrio de derechos en respeto al prójimo, sin avasallar, demeritar, ni imponer por la fuerza el derecho de unos, en detrimento de los de otros.

Esas son entre otras, las fórmulas que dejarían de ser razones para la actual violencia que vivimos.

Speak Your Mind

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.