Palabras para despedir a un hijo: Ado Sanz Milá.
*** Este poema, palabras para despedir a un hijo: Ado Sanz Milá. Arrancado de la vida en plenitud de su exitosa carrera en la radio. Lo dedico a mi alumno. Junto a él desde muy pequeñito. Siempre nos unió el respeto, la admiración y la amistad***
Me desagarra la pena
Me desgarra la pena.
Se me aprieta el alma y un tropel de recuerdos me asaltan.
Como era de pequeñito “mi Adito”.
Así de talentoso y locuaz, era aún (como se dice) sin levantar una cuarta del suelo.
Nació dentro de la radio. La llevó en venas, como la misma sangre que explotó su grandioso corazón.
Lo pensé actor, porque la “Edad de Oro” lo perfilaba como tal. Alguna vez animador o locutor, luego escritor y se me perdió en la lejanía.
Donde se pierden los mejores, derrochando virtudes y ascensos.
Yo fui su maestro, luego sin dudas, su alumno.
De palabra versátil fue aún de niño, y mejor “de grande”.
¿Para cuándo te hiciste grande?
No sé, o es que lo fuiste siempre, aun sin edad aparente.
La vida te regaló un mundo de dichas. Te premió con lo más grande que se premia al soñador.
La realidad de cada despertar de cada día con tareas presentes y trabajo constante.
Ser increíble, profesional, lo fuiste.
Ser sencillo e insuperable amigo, ni que decir.
¿Agradecido? Tu abrazo de cada vez que nos vimos me lo demostró siempre.
Tu tiempo fue de glorias. Navegaste con ejemplos. De esos que no disfrutan los que quisieran parecerse a tu empeño.
Fuiste alegre, honesto. Entregado, pasional, amoroso, vigoroso. Único en creaciones. Eso no te lo pudo enseñar nadie. Con eso se nace. Es una combinación exclusiva de alguna gente que ni repetirse pudiera.
Hijito.
Los que te vimos nacer en la radio, nos estamos muriendo contigo.