Peine caliente
Crónica de santiago Carnago. Acerca de las costumbres de siglos anteriores que se fueron arraigando y hoy desaparecen de las tradiciones Cubanas
Las nuevas tecnologías han llevado a nuestras mujeres a un estado de confort en cuanto al mantenimiento de su belleza natural. Pero el mundo es ingrato y hoy las rubias quieren tener pelo negro y las de pelo lacio los quieren rizados o colochos como se dice en México.
Se hace muy fácil alizar el pelo o moldearlo a su gusto. Existen máquinas, productos, pomadas, cremas y los mas sofisticados métodos para lograr cualquiera de estos cambios.
Tras la nueva tendencia tecnológica ahora se utiliza, en menor medida, el uso de artefactos como la plancha y otros artículos electrónicos encargados de realizar la función del peine caliente. pero…
Porque como decía mi madre, siempre hay un pero: ¿Como alisaban sus pelos muy rizados y gruesos las afrocubanas en los tiempos pasados? Pues con un peine caliente
El peine caliente
Fue inventado en Francia allá por el año 1845. Pero donde se hace muy popular es en los Estados Unidos, donde las etnias afro-norteamericanas, tan cercana a la raza de piel mas pálida, se ven influenciadas y alentadas las mujeres a llevar el pelo como el de las mujeres blancas.
El peine caliente también utilizado por las británicas se hizo toda una tradición que llegó hasta la isla de Roatán, zona cercana a Honduras plena de esclavos africanos. Esta isla fue invadida por los ingleses, el 2 de marzo de 1782.
Según cuenta la isleña, Gerene Grant, representante del Movimiento de Inclusión y Preservación de los Afrodescendientes de habla Inglés:
‘Antes que existiera la electricidad.
Las personas usaban estos peines de metal y se utilizan aún poniendo el peine encima del fuego hasta calentarlo. Al pasarlo por el pelo desde la raíz, crea un efecto de alaciado. Sobre todo si llegas a tener un pelo colocho y grueso y quieres tratar de suavizarlo un poco»
Entonces se concluye que este peine caliente que tanto se veía sobre la cabeza humeante de muchas afrocubanas, cumple 177 ó 178 años de existencia.
Si lo desarticulamos en secciones, el Peine Caliente de metal, consta de dos partes: Cabo de metal donde se le inserta el protector de madera y así se evita la conductividad del calor a las manos de la peinadora y el peine curvado en cuestión para facilitar el movimiento que se inicia de la raíz para afuera a diferencia de las nuevas máquinas que pueden comenzar en las puntas.
En estos tiempos se ha perdido bastante la tradición de usarlo.
Por todo lo descrito de las cremas alisadoras, la plancha y los rizadores. Quizás también por la molestia de las quemaduras involuntarias y el tiempo de espera para poder lucir el alisado del pelo, pues se ha de evitar el llamado “sereno” de la noche. No se pueden mojar el pelo, porque se volvería a rizar, tampoco es bueno sudar mucho porque resultaría otro desastre.
Lo cierto es que nacido en Francia y popularizado en los Estados Unidos, las morenas Cubanas se lo adjudicaron y muchos de los que hoy peinamos canas vimos este espectáculo en mas de una casa Cubana y muchas de nuestras madres conquistaron a papá, después de pasarse el peine caliente.