“El heroico pueblo de Yanga”
Crónica de Santiago Carnago sobre la rebelión de Yanga, suceso emblemático en este tipo de sublevaciones entre los afrodescendientes en la Nueva España.
La historia de los africanos y los afrodescendientes en la Nueva España y en toda América es narrativa de grandes contrastes y orígenes. Aunque todas sin excepción son historias de opresión y resistencia.
Llegan a Nueva España (México) los de la raza negra por diferentes conductos.
A estas privilegiadas tierras habitadas por aztecas y mayas y alguna que otra etnia ancestral, son introducidos los primeros africanos a partir de la llamada conquista de Cortés que procedente de Cuba, se hacia acompañar por algunos de ellos.
Otros como Juan Garrido llega en plan de conquistador afro-español ya que nacido en África. Se traslada a Portugal sirviendo durante treinta años a la milicia española. Garrido combatió junto a los militares españoles que llegaron al Caribe, al mando de Diego Velázquez en la conquista de Cuba. Luego formó parte de las expediciones de Juan Ponce de León a Florida, Puerto Rico, Guadalupe y Dominica. Finalmente se radica en México considerado el conquistador negro por excelencia en estas tierras.
Los demás africanos fueron traídos directamente desde las colonias españolas o del áfrica. Así llegaron a la Nueva España ante la necesidad de mano de obra suficiente en haciendas azucareras, haciendas cañeras, minas, ranchos y para desempeñar labores de ganadería y agricultura.
Las terribles condiciones en las que eran obligados a trabajar los lastimaba física y emocionalmente, alejándolos de sus hábitos y costumbres. Cerca de 12.5 millones de personas fueran sacadas a la fuerza del áfrica para ser enviadas como esclavos a diferentes partes del mundo atlántico.
Hecho considerado el movimiento forzado más grande de la historia.
Un hecho real es el sometimiento y abuso a la etnia desvalida y minoritaria en estas tierras de América. Es por ello que tanto los africanos extraídos de su continente por el negocio de la trata de esclavos. Así como sus descendientes, nacidos en América, adoptaron aptitudes de resistencia y protestas como forma de salir de su condición de esclavos.
Se pudiera deducir que ese pensamiento de independencia y libertad ya estaba emergiendo por el ejemplo que se traía desde Cuba y otros lugares donde personas negras fueron esclavizadas y lucharon por acabar con esa injusticia. De ahí los palenques que tantos abundaron en el caribe insular
En México se reconoce el caso de Yanga o Ñyanga.
Negro que protagoniza un episodio de sublevación y liberación. Yanga se convirtió en un icono lucha y resiliencia esclava. El yugo que padecían hace que algunos esclavos hastiados de la crueldad se organizaran para escapar a lugares recónditos y de difícil acceso. Se refugiaban en montañas, cuencas, pantanos o junglas, para conformar comunidades conocidas como “palenques”, “rancherías” o “quilombos”. Dichos rebeldes fueron conocidos como “cimarrones”: Palabra alusiva a los animales salvajes que comúnmente se hallaban en las montañas
No podrían estos apalencados hacer mas para sobrevivir, que aprovecharse de escondites y robar en los caminos. Pero sobre todo en las propiedades de los españoles donde sustraían ganado y raptaban mujeres. También en los pueblos indios aledaños.
Para los Españoles se habían convertido en un dolor de cabeza capturarlos y reintegrarlos con sus amos explotadores. La sublevación de estos grupos organizados obliga a los colonos a mantener constante guardia en los caminos, recurrir al castigo ejemplarizante. Aunque al final tuvieron que optar por la negociación con los grupos de esclavos rebeldes. Era de mucho interés para los dueños, recuperar a los esclavos fugitivos y tratar de contener el cimarronaje. Actitud de peligroso ejemplo para que otros esclavos siguieran tal conducta
La rebelión de Yanga es un caso emblemático de este tipo de sublevaciones.
Gaspar Yanga fue un hombre africano de edad avanzada y originario de la nación Bran, descendiente de la familia real de su aldea y que fue llevado en 1579 en condición de esclavo a la Nueva España,
En compañía de otros africanos que también buscaban la libertad, Yanga escapó y se estableció en palenques ubicados en las faldas de la sierra de Zongolica, en la sierra Madre Oriental. Pronto Yanga se convirtió en su líder y se encargó de la administración civil y política del grupo. En aquel importante conjunto de sublevados Francisco de la Matosa, un joven que también había escapado de la esclavitud, proveniente de Angola: Tomó la responsabilidad militar del palenque
Yanga y su grupo se habían hecho fuertes en aquellos parajes de naturaleza inaccesibles y muy abundantes de provisiones. Pues al consolidar sus posiciones comenzaron a cosechar sus propios alimentos que consistían en papas, caña de azúcar, tabaco, frijoles, chile, calabaza y maíz entre otros frutos que cosecharon de la tierra. Así también, se dedicaron a la cría de ganado.
Con frecuencia usaban machetes y palos para asaltar las caravanas españolas que pasaban y tomar sus víveres, igual que lo hacían otros grupos que vagaban por las tierras altas.
Para 1609, las autoridades coloniales, anhelantes de frenar las pérdidas económicas generadas por los asaltos en el camino real hacia el puerto de Veracruz, y dispuestas a tranquilizar la sublevación de los esclavos, emprendieron una expedición armada en nombre del virrey Luis de Velasco y al mando del capitán Pedro González de Herrera.
El enfrentamiento fue inminente, Españoles y africanos se confrontaron, pero la valentía, resistencia y perseverancia del ejército de Yanga y de la Matosa hizo que el virrey accediera a negociar la libertad de los rebeldes
Este acuerdo de paz se realiza con el sacerdote católico Alonso de Benavides y el capitán Manuel Carrillo.
Así se le otorgó a los seguidores de Yanga la libertad. Pero con el acuerdo de no permitir que otros fugitivos de la esclavitud se unieran a sus filas. Yanga y su gente se comprometieron a atrapar y devolver a cualquier esclavo que escapara y que buscara refugio con ellos, aunque al parecer este acuerdo no fue cumplido en su totalidad.
Unido a estos acuerdos también incluye el de dar la libertad e independencia de los grupos rebeldes y de sus descendientes y tener territorio para fundación de un pueblo en el que pudieran instalarse y que estuviera ajeno del influjo de los españoles.
El acuerdo permaneció en vigor hasta que México obtuvo la independencia en 1821.
Así pues, los primeros gritos de libertad que se dieron en territorio mexicano fueron los de un hombre de raza negra que pudo venir de un linaje de majestad en otras latitudes.
Gaspar Yanga consiguió dar tierra e independencia a quienes se unieron a su clamor. Así es que entre 1618 y 1821, surgió el pueblo de San Lorenzo, cuya existencia se legalizó hacia 1640, y que también fue conocido como Negros Libres, Pueblo de Negros, San Lorenzo Cerralvo y San Lorenzo de los Negros, primer baluarte libre y soberano de lo que hoy conocemos como México.